El Partido Popular ha iniciado una nueva batalla, esta vez contra el Comisario europeo Joaquín Almunia, que será previsiblemente el encargado de negociar las condiciones del rescate/línea de crédito concedido por la Unión Europea al estado español para intentar salvar algunos de nuestros bancos a través del FROB. No parece por tanto muy inteligente la nueva campaña de distracción del PP.
Antes fueron MAFO o Gibraltar los motivos para intentar distraer al público, ahora es Almunia. Pero, ¿cual ha sido su pecado?
El Comisario europeo se ha limitado a constatar lo obviio: que si algún banco no puede ser salvado tendrá que ser liquidado.
Nada nuevo. Lo mismo que ha venido a decir el FMI, el portavoz de la UE, o el presidente del BBVA. Entonces, por qué tanta virulencia contra Joaquín Almunia?
Es muy posible que el único motivo sea que en el PP entiendan que le apestan los pies a socialista. Y por ahí sí que no pasan.